#Gamificación


Deteniéndose con vehemencia, gritó:

—¿Qué hacéis cuando veis una ballena?
—¡Gritar señalándola! —fue la impulsiva respuesta de una veintena de voces juntas. —¡Muy bien! —grito Ahab, con acento de salvaje aprobación, al observar a qué cordial animación les había lanzado magnéticamente su inesperada pregunta.
—¿Y qué hacéis luego, marineros?
—¡Arriar los botes, y perseguirla!
—¿Y qué cantáis para remar, marineros?
—¡Una ballena muerta, o un bote desfondado!

De una novela sobre ballenas que escribió el tío bisabuelo de Moby

Durante las últimas dos semanas he leído unos doscientos millones de veces este palabro. Y lo odio. Lo odio a muerte. N0 sólo es un anglicismo espantoso (con lo bonita que es la raíz latina “ludus”, sino que sospecho que encierra una desmemoria, una falta de imaginación y una ignorancia sobrecogedoras.

Vayamos a la prehistoria.

En 1938, un tal Johan Huizinga crea la expresión homo ludens, a partir de la cual se desarrollan diversas teorías acerca del juego como actividad productiva. La obra es un clásico para psicólogos y antropólogos sociales… y ahora acaba de llegar –¡horror!– a las manos de los teóricos de la empresa. Y, como tales, no se han conformado con adoptar el término conservando la raíz latina –Quosque tandem abutere patientia nostra…–: además lo han anglosajonizado para que parezca más… ¿guay?

Pues, qué quieren que les diga. Como pretendido concepto revolucionario me parece antiguo. Como técnica auxiliar, válido. En su concepción actual, infantil. Y, en general, temo que oculta océanos de ignorancia y de falta de imaginación.

Y luego sigo.

Hoy, aprender me ha costado dos euros.


Sí, amiguetes y amiguetas. Hoy, aprender me ha costado la irrisoria cifra de dos euros. Si me los hubiera gastado en un par de cañas, habría aprendido menos. Me explico.

Hoy, como dos o tres veces al día, he entrado en Wikipedia. La diferencia es que hoy he encontrado esto arriba de la página:

cosa

Como todos los años, un llamamiento al usuario para que dé lo que buenamente pueda y así pueda que Wiki siga siendo lo que es. Dado que tengo cuenta en Paypal, hacer una donación es cosa de un par de clics. Y, como uno vive los tiempos que vive, he dado el mínimo: dos euros.

En dos minutos he recibido el siguiente correo (las negritas son mías):

Estimado(a) Asidecar,

Eres genial. GRACIAS por apoyar a la Fundación Wikimedia, la organización sin ánimo de lucro que gestiona Wikipedia y sus proyectos hermanos.

Tu donación no solo cubre tus propios gastos por usar Wikipedia, sino también los costes de otros lectores de Wikipedia.

Desde el agricultor jubilado del estado de Nueva York que usa Wikipedia para estudiar la ciencia de los lodos, a la estudiante en Kuala Lumpur que está investigando la química orgánica. Desde el mecánico británico quien, tras fracturarse la espalda en un accidente, encontró en Wikipedia las herramientas para convertirse en un programador informático, al funcionario en Finlandia que instaló una versión offline de Wikipedia para una pequeña escuela en Ghana, pasando por el padre en Ciudad de México que lleva a sus hijas pequeñas al museo los fines de semana y logra explicarles mejor lo que ven gracias a Wikipedia.

La tarea de Wikipedia es llevar el conjunto del conocimiento humano a todo el mundo en todos los idiomas. Es una misión audaz pero, con 30 millones de artículos y 287 idiomas, creo que lo estamos logrando gracias a personas como tú.

En nombre de la Fundación Wikimedia y de los cientos de millones de usuarios alrededor del mundo: gracias. Tu cooperación para sufragar los gastos de mantenimiento permitirá que Wikipedia pueda seguir activa, imparcial y sin anuncios un año más, y se concentre únicamente en ayudar a sus lectores. Tal como debe ser.

Este año percibirás que, por primera vez, hemos modificado nuestros mensajes de recaudación de fondos para que sean visibles solo unas pocas veces, en lugar de mantenerlos durante semanas. Lo hemos hecho así de forma deliberada: no queremos que algunos usuarios se molesten ante nuestras solicitudes. No obstante, esto significa que pocas personas se darán cuenta de que somos una organización sin ánimo de lucro y que necesitamos su ayuda. Por eso te estaría muy agradecida si reenvías este mensaje a algunos de tus amigos.

Wikipedia está escrita íntegramente por voluntarios, decenas de miles de personas como tú y como yo. Me encantaría que te animaras a colaborar con nosotros. Si ves algún error tipográfico o de contenido, por favor corrígelo. Si conoces algo que merezca la pena añadir, agrégalo. Muchas personas encuentran esta tarea gratificante, quizá tu también sientas lo mismo.

Aprecio tu confianza en nosotros y te prometo que usaremos bien tu dinero.

Atentamente,
Sue

Sue Gardner
Directora Ejecutiva,
Fundación Wikimedia
donate.wikimedia.org

Me encantaría conocer a quien ha escrito esto (y no ha cobrado por escribirlo, seguramente) para felicitarle. Uno de los mejores de los redactores que pueda conocer. Eres JRANDE, chaval o chavala.

A mí me ha dado cinco lecciones que me costará olvidar:

  1. Lo poco que cuesta regalar a un donante algo que vale más que su donativo: la satisfacción de ayudar a mucha gente.
  2. La diferencia entre un simple gracias con otra que te dice por qué necesitan darte las gracias.
  3. Un texto IM-PE-CA-BLE.
  4. Que mi donativo es una mierda es escaso. Wikipedia me ha dado mucho más de dos euros durante los últimos doce meses.
  5. Y, como corolario, que tengo que darles más pasta. Cosa que haré.

A ver: me han dado las gracias, me han dicho que mi aportación es muy importante… y, sin mencionarlo, me han dado a pensar si he sido o no justo con lo que he dado (no lo he sido, evidentemente). Me apuesto algo a que este correo consigue más de dos, tres y diez mil donativos recurrentes.

Hay muchas razones para sostener Wikipedia. Una de ellas -para quienes trabajamos en obtener reacciones de nuestro público- es esta. Las demás ya las sabes.

Hasta la próxima.