Hoy, aprender me ha costado dos euros.


Sí, amiguetes y amiguetas. Hoy, aprender me ha costado la irrisoria cifra de dos euros. Si me los hubiera gastado en un par de cañas, habría aprendido menos. Me explico.

Hoy, como dos o tres veces al día, he entrado en Wikipedia. La diferencia es que hoy he encontrado esto arriba de la página:

cosa

Como todos los años, un llamamiento al usuario para que dé lo que buenamente pueda y así pueda que Wiki siga siendo lo que es. Dado que tengo cuenta en Paypal, hacer una donación es cosa de un par de clics. Y, como uno vive los tiempos que vive, he dado el mínimo: dos euros.

En dos minutos he recibido el siguiente correo (las negritas son mías):

Estimado(a) Asidecar,

Eres genial. GRACIAS por apoyar a la Fundación Wikimedia, la organización sin ánimo de lucro que gestiona Wikipedia y sus proyectos hermanos.

Tu donación no solo cubre tus propios gastos por usar Wikipedia, sino también los costes de otros lectores de Wikipedia.

Desde el agricultor jubilado del estado de Nueva York que usa Wikipedia para estudiar la ciencia de los lodos, a la estudiante en Kuala Lumpur que está investigando la química orgánica. Desde el mecánico británico quien, tras fracturarse la espalda en un accidente, encontró en Wikipedia las herramientas para convertirse en un programador informático, al funcionario en Finlandia que instaló una versión offline de Wikipedia para una pequeña escuela en Ghana, pasando por el padre en Ciudad de México que lleva a sus hijas pequeñas al museo los fines de semana y logra explicarles mejor lo que ven gracias a Wikipedia.

La tarea de Wikipedia es llevar el conjunto del conocimiento humano a todo el mundo en todos los idiomas. Es una misión audaz pero, con 30 millones de artículos y 287 idiomas, creo que lo estamos logrando gracias a personas como tú.

En nombre de la Fundación Wikimedia y de los cientos de millones de usuarios alrededor del mundo: gracias. Tu cooperación para sufragar los gastos de mantenimiento permitirá que Wikipedia pueda seguir activa, imparcial y sin anuncios un año más, y se concentre únicamente en ayudar a sus lectores. Tal como debe ser.

Este año percibirás que, por primera vez, hemos modificado nuestros mensajes de recaudación de fondos para que sean visibles solo unas pocas veces, en lugar de mantenerlos durante semanas. Lo hemos hecho así de forma deliberada: no queremos que algunos usuarios se molesten ante nuestras solicitudes. No obstante, esto significa que pocas personas se darán cuenta de que somos una organización sin ánimo de lucro y que necesitamos su ayuda. Por eso te estaría muy agradecida si reenvías este mensaje a algunos de tus amigos.

Wikipedia está escrita íntegramente por voluntarios, decenas de miles de personas como tú y como yo. Me encantaría que te animaras a colaborar con nosotros. Si ves algún error tipográfico o de contenido, por favor corrígelo. Si conoces algo que merezca la pena añadir, agrégalo. Muchas personas encuentran esta tarea gratificante, quizá tu también sientas lo mismo.

Aprecio tu confianza en nosotros y te prometo que usaremos bien tu dinero.

Atentamente,
Sue

Sue Gardner
Directora Ejecutiva,
Fundación Wikimedia
donate.wikimedia.org

Me encantaría conocer a quien ha escrito esto (y no ha cobrado por escribirlo, seguramente) para felicitarle. Uno de los mejores de los redactores que pueda conocer. Eres JRANDE, chaval o chavala.

A mí me ha dado cinco lecciones que me costará olvidar:

  1. Lo poco que cuesta regalar a un donante algo que vale más que su donativo: la satisfacción de ayudar a mucha gente.
  2. La diferencia entre un simple gracias con otra que te dice por qué necesitan darte las gracias.
  3. Un texto IM-PE-CA-BLE.
  4. Que mi donativo es una mierda es escaso. Wikipedia me ha dado mucho más de dos euros durante los últimos doce meses.
  5. Y, como corolario, que tengo que darles más pasta. Cosa que haré.

A ver: me han dado las gracias, me han dicho que mi aportación es muy importante… y, sin mencionarlo, me han dado a pensar si he sido o no justo con lo que he dado (no lo he sido, evidentemente). Me apuesto algo a que este correo consigue más de dos, tres y diez mil donativos recurrentes.

Hay muchas razones para sostener Wikipedia. Una de ellas -para quienes trabajamos en obtener reacciones de nuestro público- es esta. Las demás ya las sabes.

Hasta la próxima.

Los tiempos


1

Una conocidísima y respetadísima agencia de publicidad acaba de sacar al mercado una academia de creativos. La cosa, si lo he entendido bien, consiste en situar al aspirante en un ambiente de trabajo 99% real (el 1% restante son las campañas que, de acuerdo con los responsables de la empresa, no serán reales ni utilizables). El curso dura diez meses y cuesta 20.000 euros.

Las reacciones, naturalmente, no se han hecho esperar. Los blogs especializados en la cosa de la publicidad no se lo han tomado muy bien, en general. Una conocida dibujante, de rural modernidad, ha publicado y luego retirado una página en contra de la iniciativa. Otros lo han calificado de desfachatez, explotación y otras cosas más gordas. El responsable de la idea ha salido al paso de la polémica con argumentos que me parecen bastante puestos en razón.

Peeeeeroooooo… uno tiene también sus objeciones. Lo que se ofrece es un periodo de formación en una de las mejores agencias del mundo y a cargo de los mejores profesionales de España. Nada más y nada menos. Son los argumentos las justificaciones los que me acaban de fallar:

En España hay talento, no lo niego, pero cada vez es más difícil dar con él. No sabemos dónde buscar, por eso nos pareció buena idea esta plataforma como efecto llamada.

Yo lo cambiaría por:

Si somos quienes somos es porque aplicamos conceptos, metodologías y formas de trabajar netamente distintas. Y eso es lo que vamos a enseñar en la academia: a poner en práctica el talento.

Y, en cuanto al elevado precio…

Sí, reconocemos que el precio es elevado (…) y comprendo que la gente se escandalice un poco, sobre todo tal como están las cosas. Pero este precio hay que entenderlo como un filtro de la ambición del candidato, al tiempo que nos otorga una responsabilidad y un nivel de exposición muy alto a nosotros. No nos vamos a hacer ricos con esto.

FAIL! El precio es elevado, pero no me llores. Mejor…

Estamos hablando de la mejor formación a cargo de los mejores profesionales. Nos gustaría que fuera de otro modo, pero eso cuesta dinero.

En suma que la academia ofrecerá una formación de calidad excepcional. Pero es eso, una muy buena escuela que, como todas las muy buenas escuelas, es cara. Para mí que el impulsor de la idea se lió un poco y (le pasa a cualquiera, incluso al mejor creativo de España y parte del extranjero, dicho sea esto sin ironía) quiso vestir su academia con un traje que no le sentaba del todo bien.

2

No he visto, sin embargo, que los blogs referidos (y si es así, vayan mis disculpas por adelantado) se pongan como motos con algunas ofertas que circulan en las plataformas especializadas en freelance que últimamente han surgido. En mi anterior post ya hice referencia a una, pero me gustaría analizarla en detalle, si me lo permiten.

Obviaremos el nombre de la plataforma donde aparece –mayormente porque sus responsables no lo son del contenido de las ofertas–, pero veamos el encargo:

Estimados escritores y escritoras. Estoy en la búsqueda de una persona para alimentar con contenido original un blogs. Los requisitos son:

1) Tener ganas, experiencia en escribir para blogs y ser responsable y puntual. Además conocer el tema.

2) Excelente ortografía y puntuación, USO DE KEYWORDS PARA SEO. Esto es vital, ya que el contenido de este blog es de calidad, por lo tanto no se va a subir cualquier cosa, se va a revisar muy bien y el escritor deberá hacer las correciones en caso de haberlas.

3) Contenido 100% original, es decir no copiado de otra web o cambiado las palabras. (Se va a comprobar coincidencias o posibles coincidencias con herramientas como plagium, plagiarismDetect, Articlechecker, Duplichecker, seeSources, Viper y Google para comprobar la originalidad) Si se encuentra plagio, ese artículo no será tomado en cuenta.

4) La temática es sobre:
Decoración
Reformas
Nuevos materiales de construcción
Cambios en la legislación interesantes que afecten al sector de las reformas y construcción
Obra Nueva
Arquitectura

Hasta aquí, estupendo. Contenidos de calidad, SEO, nada de plagio… conocer el tema es tal vez algo más complejo, pero nada que no se resuelva con cierto interés. Me apunto, vamos a ver…

5) El tamaño del artículo es de minimo 300 maximo 400 palabras y se pagarán 2 Euros por cada uno por medio de PayPal. Los créditos del artículo son de la persona quien lo hace PERO el contenido de ese artículo es exclusivo del blog, es decir no puede ser publicado en otro lado, bajo ninguna circunstancia. En caso de que esto no se cumpla, ese artículo no será tomado en cuenta.

6) El trabajo consiste en redactar 25 articulos por mes, un total de 50 Euros al mes.  
El escritor deberá subir el articulo al blog y añadir una fotografía.
La relación contractual es de 25 artículos y 1 mes. Pasado este periodo se prorrogará si el resultado es satisfactorio. 

Yo he hecho unos cálculos. Entre recopilar información, hacer un esqueleto, reescribir, situar las keywords de modo que no parezcan pegotes, buscar foto (legal, claro) y subirlo al blog, la cosa me sale por… mmmm… unas dos horas. Los veinticinco artículos, una semana de trabajo, finalizada la cual cobraría la morterada de 50 euros. Ya tengo el finde resuelto, mira tú…

Pues, tatachán, el proyecto ya ha sido adjudicado. Felicidades al afortunado profesional, que podrá pagarse unas cervezas o tal vez la conexión a internet. Mientras tanto, siguen apareciendo ofertas de esta clase. Como por ejemplo…

Estamos buscando un redactor y/o creador creativo que sepa cómo crear historias que creen un impacto y dejen una impresión duradera ante una amplia variedad de audiencia.

¿Honorarios? Un euro por artículo. Sí. Un euro.

Y como estos, cientos. ¿Lo de la academia, un escándalo? ¡Vamos, anda!

Hasta otra.

Y eso, ¿cómo lo haces?


El otro día recibí uno de esos encargos superurgentes a los que todos estamos acostumbrados. Nada trágico: de hecho, soy la demostración andante, viviente y escribiente de la Ley de Parkinson. Y, comoquiera que es lo que hay y que la persona que me lo pidió representa a un muy buen cliente y, además, es una de esas pers onas que, a base de críticas, hace que tu trabajo sea mejor, me puse manos a la obra.

Acabé el encargo en el tiempo previsto. Además, gustó tanto como para que las modificaciones fueran pocas y secundarias. Mi cliente me agradeció el esfuerzo y el resultado y… me preguntó cómo había sido capaz de hacerlo.

¿Talento? ¿Oficio? ¿Método?

Respondí a la pregunta como El Spaghetti Gigante Volador me dio a entender en ese momento, pero eso me despertó cierto interés por reflexionar, si bien en plan pedestre, por el proceso de creación. Y aquí estamos de nuevo. Gracias por aguantarme.

Proceso creativo (fuente)

Primero, una aclaración: proceso creativo es para un servidor aquel proceso en el cual, partiendo de unos materiales, llegas a otros distintos y no previstos (si fuera un resultado previsto, hablaríamos de “industria” o “artesanía”). Eso vale para un programador informático, un investigador en Topología, un redactor publicitario o un señor que restaura vehículos. Entre otros. La cuestión primera es cuáles son las condiciones que permiten a uno hacer cosas así. ¿Es talento, oficio o método?

A tal respecto, confieso ser algo heterodoxo. Creo que el talento está sobrevalorado –no es cuantificable, está más relacionado con el interés que con las condiciones innatas y no garantiza buenos resultados– y que el oficio es un elemento secundario –lo descubres cuando un recién llegado presenta un trabajo de mejor calidad que el tuyo–. En cambio…

Del método SÍ podemos hablar.

Y, además, un encargo urgente, como el que daba inicio a esta entrada, es ideal para eso. ¿Por qué? Pues, fundamentalmente (y remitiéndonos de nuevo a la Ley de Parkinson), porque en estos casos failure is not an option (que dicen los pilotos). O trabajas con método, o te estrellas. Tú verás.

En segundo lugar, e IMHO, el método es relevante porque impone disciplina. Nuestra exacerbada latinofilia nos llega a pensar a veces que un pensar anárquico es más productivo. Craso error: creo (y te lo dice un ser absolutamente caótico) que es la disciplina la que nos lleva a ser más creativos.

En cualquier caso, no puedo hablar del “método” en general. Tú tienes el tuyo, yo el mío y de ese método, el mío, hablo. Así lo hago yo:

Fase uno: cosecha de datos.

¡Gracias, Internet! Tú has logrado que este paso sea mucho más sencillo. Todavía (cebolleta) recuerdo los tiempos en los que cualquier oficina que se dedicara a esto estaba atestada de libros sobre las más variadas materias (la alternativa era dejarse un pastizábal en la Britannica). Ahora basta con tener cierta habilidad para el googleo y usar los marcadores de tu navegador. Incluso puedes documentarte a la vez que escribes, a condición de que hayas adquirido una idea general al respecto. Lo que nos lleva a la…

Fase dos: escritura automática.

Para mí, esta es la parte más importante. No para el destinatario de mi trabajo, sino para la calidad final. Se trata, en mi caso, de escribir deprisa, sin hacer caso al aspecto del texto, pero con atención a los contenidos. Ahí permito que mi “yo” más convencional se luzca y el resultado siempre es un relato deslavazado, sin gracia, trufado de lugares comunes y recursos pobres, aburrido e ilegible.

Pero el texto, una vez terminado, contiene la información que quiero transmitir y una cierta apariencia de estructura, lo que me sirve para la…

Fase tres: reescritura.

Nunca aprovecho el documento Word de la fase anterior. Lo imprimo y abro uno nuevo en blanco. Intentar escribir sobre el primer texto es una tentación, pero también una maldición. Hay muchos cantos de sirena ahí, en forma de palabras-insecto. Ahí está el verdadero ejercicio de disciplina: empezar de nuevo, partiendo de (casi) cero.

Si en la fase dos la prioridad era la información, en la tres la clave está en los conceptos. Ya sé lo que quiero decir y ahora tengo que convertirlo en cápsulas que (a) tengan interés para el lector (b) sean digeribles. Con un ojo en el primer texto (impreso), otro en la pantalla y (sobre todo) con la mente puesta en el destinatario, escribo despacio. Ahí es donde las pomposidades tipo “Esta exclusiva oferta para usted” o “No deje pasar la oportunidad” se van por el sumidero. Terminada esta reescritura paso a la…

Fase cuatro: Navaja de Ockham.

Mi verdadero patrón, fray Guillermo de Ockham (fuente).

El filósofo y franciscano británico debería ser nombrado nuestro santo patrón. Le debemos la máxima menos es másahí es nada.

Este es un paso triste, porque ahí es donde uno se carga esos adornos que halagan al ego propio… pero no dicen nada al ego ajeno. Así es la vida, a podar se ha dicho. Como dijo aquel, nuestro (últimamente magro) sueldo se justifica por las palabras que borramos, no por las que escribimos.

Durante el afeitado, no solo podo, sino que leo con calma, corrijo algunas repeticiones, simplifico aquella frase que escribí donde el predicado precedía al sujeto (¡prohibido totalmente!) y rehago algún párrafo donde no han quedado claras las cosas.

Lo ideal, en mi opinión, es que entre la fase tres y la cuatro transcurra un tiempo prudencial. Como mínimo, un par de horas, aunque lo óptimo es una noche, tiempo en el que las palabras se asientan, el juicio se refresca y el sentido (auto) crítico se despierta.

Y en un mundo ideal…

Qué bonitas son las cosas ideales (fuente)

Oh, en un mundo ideal yo haría por lo menos otra reescritura. Y en un mundo más ideal todavía, prepararía una segunda propuesta siguiendo el mismo método. Pero las más de las veces, el calendario no lo permite. Ahí es donde el oficio y el talento juegan su papel.

Hasta la próxima.

Sobre eso de escribir bien (una vez más)


Acabo de cazar este artículo del gran Jordi Pérez Colomé (autor del para mí imprescindible Obamaworld). En Jotdown (otra revista interesante), nos cuenta algunas verdades sobre eso de escribir bien. Copiopego una parte. El resto, podéis leerlo en la fuente original.

Hace unas semanas vi en el blog de la empresa Hipertextual que habían ayudado a Telefónica a mejorar su blogThink Big: “A inicios de 2013, Telefónica se acercó a nosotros con una misión sumamente interesante: cómo hacer que Think Big sea un blog mucho más relevante para su público objetivo”. La noticia decía que durante 2012 ya les habían echado una mano —había sido “a nivel consultoría”, para “encontrar una identidad propia a nivel editorial para el blog”—, pero que en 2013 fue el impulso definitivo. Empezaron “con el contenido” y luego se preocuparon por el diseño adaptativo, que el blog cargara “extremadamente rápido” y por el lenguaje html5.

Entré en Think Big a ver. Se me cargó “extremadamente rápido” y era “adaptativo” a mi móvil. Empecé a leer un post al azar, titulado: “El LTE puede revolucionar las señales de TV”. La tercera frase era así:

La evolución de la tecnología, además de ofrecernos mayores velocidades de subida o descarga de contenidos, también trae consigo una mejor gestión de los recursos disponibles; dicho de otra forma, además de ganar en velocidad y capacidad de transmisión, buscamos un menor consumo en nuestros terminales móviles (para no mermar su autonomía) y optimizamos el uso que tenemos de las bandas de frecuencia asignadas para las comunicaciones inalámbricas.

Hay 14 palabras de cuatro sílabas o más. Usa 68 palabras para decir solo esto: “La tecnología para Internet permite más velocidad y hace que la batería del móvil se gaste menos”. Fui a otro post: “Ideas que innovan, la plataforma para jóvenes emprendedores tecnológicos”. Empieza así, también en una sola frase:

Estimular el talento y la capacidad de innovación de los jóvenes es lo que ha llevado a la Fundación Telefónica de Argentina a poner en práctica la iniciativa Ideas que innovan, una plataforma de lanzamiento para que aquellas mentes creativas tengan oportunidades para desarrollar sus ideas hasta convertirlas en productos o servicios que contribuyan a mejorar la calidad de vida en sus entornos cercanos.

Esta es la información que se da ahí: “La Fundación Telefónica de Argentina crea la iniciativa ‘Ideas que innovan’ para ayudar a jóvenes a convertir sus ideas en productos y servicios”. Podría poner “emprender” en lugar de las siete últimas palabras, pero se me podría acusar de usar una palabra connotada.

Me parece magnífico que Telefónica pague a Hipertextual por su trabajo. Me encanta que Hipertextual hagaThink Big mejor. Pero el objetivo final de la tecnología aquí es —si no me equivoco— transmitir información, que se logra con los textos. Tras toda la “innovación”, la escritura es discreta y la información se diluye.

Y ahora sigue leyendo aquí.

Call to Action


“Esto está mal”, me dijo. “¿No crees que falta el Call to Action?”. “Bueno, según se mire”, respondí. “¿Cómo que según se mire?”, repuso ella. Y añadió: “Hay que decirle que llame, clique, envíe… ¡Es el ABC!”. “Sí, por supuesto”, dije yo. “Pero todo el texto debería ser un Call To Action. Desde la primer palabra. Si el texto es bueno, invitarle a la acción es innecesario. Si es malo, el Call To Action no arreglará el estropicio.”

Me miró raro. Yo añadí el Call To Action, total, no venía de aquí. Pero creo que ese día empecé a perder al cliente. Creo que me pasé de listo.